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DIAS ONLINE

12 agosto, 2009

Eva Manzella ( Argentina)






Tal vez una muestra entre la razón y el corazón. Eva dice:

En el acto de pintar, pienso en cómo distribuir el espacio de la tela, como si fueran los renglones en donde voy escribir mis palabras, mis manchas; trato de representar mi paisaje interior sin atarme a una estética determinada, utilizando tanto el negro como el color, en un antagonismo en lucha de emociones y pensamientos, una figura que emerge como un gesto, un cuadrado que nos contiene, pero no nos deja ser en nuestra verdadera geometría.

Somos habitantes de nosotros mismos, tratando de romper la barrera que no nos deja estar con el otro. Como penetrar los caminos que esconde la ciudad perdida, invisible, acechante, furiosa, descarnada e intrigante.

Estos mundos desconocidos son habitados por mí, y en mi dolor por ellos, para perderles el miedo, para hacerme amiga, quiero sentir que fueron puestos en descubierto, que alguien los vio, que yo los encontré y ahora los conozco.

¿Cómo puedo representar esos mundos escondidos e inalcanzables? Sólo mis sensaciones provocan mi imaginación, mi intuición me guía en la búsqueda estética, no alcanza la información, no alcanza nada.

24 junio, 2009

Alvarez Debans.


El cuadro que ves, se llama "mujer reality" y es de Alvarez Debans.

No soy critica de Arte, solo alguien que lo disfruta, tal como estar de estadía en el más bello de los paraísos, así que me la paso proponiendo, plásticos argentinos, aunque me sea inevitable cada tanto poner a algún otro.

En esta ocasión quería invitarlos a conocer algo de Alvarez Debans, que tiene además de una pintura que por lo que veo a transitado varios momentos, posee una paleta tan fuerte que te pega casi diría, a mi por lo menos me pegó, con esos colores como también dicen por ahí tan latinos, pero que también asocio con África o México, no se porque, esas cosas que a uno le pasan por la cabeza, y ese ver una obra desde afuera y verse adentro de pronto como en un espejo reflejada, increíble los logros de Debans.... Pero decía que tiene un doble mérito, el es también un poeta, alguien que se impacta con lo que otros no ven y lo traduce en distintas formas de expresión, ya sea en la plástica o en la literatura.

No colocaré acá todos sus cuadros, que me impactaron como ya les he comentado, pues el mismo, tiene varios blogs donde pueden verlo y seguirlo.

Además del link, con la recomendación de que lo vean, lo colocare sumándole a mis blogs recomendados para que lo tengas a mano, y puedas disfrutar de su obra como lo hago yo .

Recalco su obra me impresionó, así que luego contame que te pareció, o contàselo a él que para eso también publica su blog, y seguramente tu opinión le interesa.

El link: http://artdebans.blogspot.com/

13 junio, 2009

Salvador Dalí se recibió de "inmortal"

"Yo soy el elemento que faltaba para que la Academia tenga algo de divino", bramó Salvador Dalí con su voz áspera y su marcado acento catalán. El miércoles pasado, esa frase retumbó como un desafío bajo la venerable cúpula del Palacio Mazarín —frente al Museo del Louvre, en la otra orilla del Sena, cuando Salvador Dalí recibió la espada que lo consagró miembro de la Academia de Bellas Artes.
En lugar de provocar un murmullo de desaprobación, esa pretenciosa definición desencadenó una tormenta de risas y aplausos: ningún otro artista del mundo se hubiera atrevido a lanzar semejante desafío en el momento de incorporarse al selecto círculo de catorce extranjeros admitidos en el seno de los "inmortales". Ese privilegio había sido exclusivamente reservado, hasta ahora, a Giorgio de Chirico, Vittorio Cini, Lord Clark of Saltwood, Oscar Espla, Henry Moore, el mariscal Montgomery, Pier Luigi Nervi, Gabriel Ollivier, Max Winders, Arthur Rubinstein y —por misteriosas razones políticas— la ex emperatriz Farah Diba.
Pero la admisión de Dalí —idolatrado por sus partidarios y execrado por sus adversarios— estuvo a punto de provocar un cisma entre los académicos franceses cuando debieron votar para designar al sucesor de Mariano Andreu. El indicio más visible de las pasiones que se agitaron durante los últimos meses bajo la cúpula de la Academia se advirtió el miércoles pasado, cuando dos célebres pintores franceses —Georges Matlieu y Bernard Buffet— se negaron a asistir a la ceremonia de recepción de Dalí.
Sin inquietarse excesivamente por ese desaire, Dalí preparó minuciosamente todos los aspectos de la ceremonia —aparentemente informal— para convertirla en un acontecimiento sin precedentes en la historia de la Academia. La primera conmoción se produjo una semana antes de la ceremonia, cuando Dalí pulverizó una de las tradiciones más sólidas de la Academia: en lugar de entregar el texto de su discurso por anticipado, como es habitual, se limitó a enviar un enigmático telegrama al presidente del instituto.
"Mi discurso será improvisado. Hablaré sobre Velázquez, mi esposa Gala, el becerro de oro, la estación Perpignan y naturalmente sobre mí mismo", advirtió desde la lujosa suite que ocupaba en el Waldorf Astoria de Nueva York.
El presidente ignoraba, en ese momento, que Dalí tramaba en Nueva York una segunda violación de las sólidas tradiciones de la Academia: una semana antes de la ceremonia, firmó un contrato con una editorial norteamericana para reproducir en exclusividad —en una edición de lujo— el texto de su discurso improvisado en la Academia.
Ese libro concebido como joya artística, será ilustrado con una serie de litografías especialmente creadas por Dalí para conmemorar su ascensión al rango de "inmortal".
Pero esa decisión fue interpretada como una bofetada por el diario "'Le Monde'' de París que, habitualmente, consagra un suplemento especial de cuatro páginas para reproducir —en versión integral— los discursos de los nuevos académicos, para marcar su desaprobación por esa actitud "mercantilista", "Le Monde" no formuló ninguna referencia al ingreso de Dalí a la Academia.
Para aumentar esa expectativa, concebida como un operativo publicitario capaz de ridiculizar a los talentosos creativos de Madison Avenue, 24 horas antes de penetrar al Palacio Mazarín para inmortalizarse, Dalí lanzó un temerario desafío: "La persona que encuentre el significado del anagrama de una escultura de Mariano
Andreu recibirá una litografía auténtica y no de esas burdas imitaciones que circulan en todo el mundo." No es difícil imaginar que, en ese marco, su ingreso a la Academia haya suscitado un interés sin precedentes en los medios artísticos de París. Por primera vez en la historia de la Academia, el hemiciclo del Palacio Mazarín debió acoger las cámaras de seis televisiones extranjeras que habían firmado un contrato con Dalí para reproducir la ceremonia.
Para justificar esa expectativa, Dalí —vestido con el frac verde bordado de los académicos— no vaciló en realizar un ingreso espectacular: "Picasso era un genio. Yo también. Picasso era millonario. Yo también. Picasso era comunista. Yo no", ironizó al principio de su discurso improvisado.
Mientras hablaba —apoyado por un apunte que había borroneado pocas horas antes sobre un puñado de hojas amarillas—, Dalí acarició un par de veces la empuñadura de su espada, diseñada por él mismo: un águila con las alas desplegadas que simboliza los ojos penetrantes de su esposa Gala.
Pero Dalí logró su mayor golpe de efecto cuando marcó una larga pausa y anticipó: "Ahora voy a decir la parte más importante de mi discurso. Algo que nadie sabe todavía. Una cosa prodigiosa que cambia el sentido de las cosas". Con un rápido golpe de vista recorrió la primera fila para verificar el impacto que habían provocado esas palabras entre los académicos y algunos invitados ilustres como Arthur Rubinstein, Roger Peyrefitte, el escultor Paul Belmondo y el millonario Daniel Wildenstein.
"Ahora puedo afirmar, de fuente fidedigna —reveló— que Velázquez pintó la estación de Perpignan".
Sin detenerse a escuchar las carcajadas que resonaron bajo la cúpula, Dalí volvió a desarrollar su extraña teoría, según la cual la estación de Perpignan —al sur de Francia— mantienen a España unida al continente. "Fue en ese lugar donde España giró sobre sí misma en el momento en que se produjo la deriva de los continentes. Sin la estación de Perpignan para mantenernos aferrados al continente, hubiéramos derivado hasta Australia y ahora viviríamos entre los canguros".
Para terminar de asombrar a los académicos, culminó su discurso con su célebre grito: "Viva la estación de Perpignan y viva Figueres".
Cuando algún inocente le pregunta cuál es el mérito de Figueres, Dalí responde: "Allí nací, hace 75 años".




A los 75 años, el excéntrico y genial pintor catalán ingresó en el cerrado y exclusivo círculo de la Academia de Bellas Artes de Francia. Como siempre, rompió con todas las tradiciones. Y convirtió a la ceremonia de recepción en un show..

Revista Somos
18 de mayo 1979



26 mayo, 2009

EL GRITO.



Tormento e incorformismo, acumulado durante mucho tiempo, llevan a muchos a un estado de locura infernal, esta sociedad que expulsa seres humanos continuamente produce ese dolor tambien,  hasta que de pronto surge atronador ese grito desde las entrañas, que parte todos los cristales de las mentiras alrededor...o solo conmueva a unos pocos como hoy en la actualidad, Munch grito por tanta injusticia hace tanto, y su grito sigue perdurando en las almas sensibles

picamiel

El objeto de estudio del trabajo es el Grito, cuadro pintado por Eduard Munch en 1893 y que se encuadra dentro de su obra capital “el Friso de la Vida”.

El objetivo que se pretende alcanzar, es responder qué es lo que Munch trató de reflejar en su cuadro a través del rostro angustioso de la persona que grita.

Es decir, si se trata del reflejo de la angustia personal del pintor o si el grito pudiese  también esconder una crítica a la nueva forma de organización socioeconómica de la época. En definitiva si Munch grita también contra las injusticias sociales y a las desigualdades económicas que acompañaron a la Revolución industrial.

 

Para desarrollar esta posibilidad voy a basarme en 3 hechos fundamentales:

 

·        La influencia que tuvo para Munch el movimiento bohemio de Cristiania

·        La situación social que se vivía en el momento y lugar en el que se pintó el cuadro

·        Las características del propio arte expresionista

Influencia de Cristiania

Cristiania (la actual Oslo) se consideraba la cuna del movimiento Bohemio noruego. Munch se trasladó allí a la edad de tres años y desarrollo todos sus inicios como artista rodeado de esta atmósfera e influenciado por pintores como Christian Krogh, uno de los máximo exponentes del movimiento Bohemio.

 

Los bohemios de Cristiania dirigían sus trabajos y sus provocaciones contra la falsa complacencia y contra la estrechez de principios morales y éticos. Consideraban que el sistema estaba envuelto en contradicciones.

No compartían la forma de organizarse de la sociedad y por ello vivían en un clima de represión.

La novela “Un Bohemio de Cristiania” escrita por Hans Jaeger fue confiscada inmediatamente después de su aparición en1985 y el propio Munch vio como sus cuadros causaban escándalo en la exposición de Oslo en 1886, o como en 1892 el público y la prensa berlinesa reaccionaron indignados ante sus pinturas, lo que obligo a clausurar la exposición siete días después de su inauguración.

Munch no fue ajeno a este movimiento de protesta como pone de manifiesto el escritor Josef Paul Hodin en su libro “Eduard Munch-el genio del Norte”.

Hodin escribe en este libro:

 

 

“La Bohemia de Cristiania era el portavoz de la protesta individual contra la hipocresía de una falsa moral.

Esta Bohemia, en la que se incluía Munch, luchaba por el ideal de una sociedad honesta y vigorosa y defendían la  liberación social sometiendo para ello los valores recibidos a una critica despiadada. En ningún otro lugar se estaba luchando en pro de las nuevas ideas con tanta vehemencia como en la fosilizada Cristianía de los años ochenta” [1]

Munch estaba por tanto dentro de esta corriente reivindicativa y hacia finales de los 1890 tenía proyectado un ciclo de cuadros con el tema de la vida Bohemia.

Me parece interesante detenernos en otra de sus obras para reflejar la posición de Munch con respecto a la clase burguesa, clase social que representaba la piedra angular de la sociedad industrial.

Luego esta el cuadro de los hombres con sombreros de copa y mujeres elegantes donde 

Referiéndose a este cuadro Munch dice:

“Los hombres con chisteras, las mujeres con elegantes sombreros,

presos de sus propias convenciones y normas burguesas, exhalan una atmósfera de represión moral” [2]

En el cuadro, el pintor contempla a la burguesía con los ojos del Bohemio, trata de mostrar el miedo y la soledad del individuo dentro de la masa de una gran ciudad

Munch creció en el ambiente Bohemio y al igual que este movimiento criticaba los valores establecidos.

Situación social de París

Eduard Munch pinto el Grito en 1893 en París, sin duda una de las cunas del pensamiento contemporáneo y de las reacciones sociales que siguieron a la Revolución industrial.

La Revolución industrial es un hecho histórico que marca un antes y un después no solo en la historia del pensamiento social y político, sino además, y fundamentalmente, en la forma de organizarnos socioeconómicamente como civilización humana.

La sociedad se subordinó a la economía. De alguna forma una economía de mercado solo podía existir en una sociedad de mercado. Todos los componentes de la economía, incluida la tierra y la mano de obra, se incluyen  en ese sistema de mercado y todos los factores de producción son considerados mercancías destinadas a la venta y sujetas al mecanismo de la oferta y demanda.

Resulta interesante leer lo que Munch dice del arte dentro de este nuevo sistema de producción:

 

“Lo que esta arruinando el arte moderno es el comerció, al exigir que los cuadros se vean bien una vez que se los cuelga en la pared. No se pinta por el deseo de pintar......o con la intención de pintar una historia. Yo que fui a Paris hace siete años (Munch residió en París en 1885) lleno de curiosidad por ver el salón y que estaba dispuesto a dejarme llevar por el entusiasmo –lo que sentí fue sólo repugnancia” [3]

 

En este marco es donde se origina una fuerte disputa acerca de cómo debería volver a organizarse una sociedad. Y a partir del cual surgen movimientos sociales que reivindican un cambió de las  estructuras socio-económicas.

 

París vivía envuelta en un clima de constante protesta social.

Por un lado estaban los anarquistas que  radicalizaron su protesta hasta el límite, iniciando  acciones terroristas.

Por el otro estaban los socialistas y también los movimientos sindicales que cada vez iban adquiriendo mayor peso y relevancia dentro de los movimientos sociales.

En 1884 los sindicatos franceses fueron legalizados y un año más tarde se agruparon formando la Confederación General de Trabajadores.

El movimiento sindical francés rechazó la acción política en pos de acciones más directas.

París vivió una época de boycots, sabotajes y huelgas generales contra la clase burguesa.

Esta filosofía de acción convirtió al movimiento sindical francés en uno de los más radicales de Europa.

Así pues el Grito fue pintado en este clima social. ¿Podría Munch abstraerse de

esta atmósfera al pintar su cuadro? Considero que para un pintor comprometido con el movimiento Bohemio e identificado con el enfrentamiento contra la clase burguesa la abstracción le hubiera resultado complicada.

 

 

El Expresionismo

El expresionismo fue una corriente artística que buscaba la expresión de los sentimientos y las emociones del autor, más que la representación de la realidad objetiva. Es decir anteponía esos sentimientos a las propias formas.

El artista expresionista lo que busca es que se experimente un impacto fundamentalmente emotivo ante sus obras

Lo importante en este movimiento es la forma y el sentimiento del autor.

La pintura, por tanto, se toma como un medio de desahogarse y de ver la vida con otro punto de vista.

Para ello los pintores expresionistas utilizan los colores fuertes y puros. Distorsiona las formas retorciéndolas y pintados  rostros desfigurados y tristes, tratando de buscar con las líneas, el transmitir el ritmo de esos sentimientos.

Los cuadros expresionistas se caracterizan por su expresividad y fuerza psicológica a través de sus composiciones agresivas.

Con respecto al arte expresionista Gombrich afirma que los expresionistas sintieron intensamente el sufrimiento humano, la pobreza, la violencia y la pasión.

Ellos querían mostrar su compasión por los desheredados y los contrahechos.

 

Casi se convirtió entre ellos en punto de honor rechazar cuanto oliese a distinción y galanura, sacando al burgués de sus casillas en cuanto a su satisfacción real o imaginaria.[4]

 

El movimiento artístico en el que Munch se encontraba también respondía ante las clases burguesas y muchas veces a través de la representación de los sentimientos trataban de reflejar las injusticias sociales.

 

Centrándonos de nuevo en El Grito en unas notas de 1886 escritas por el autor en Niza, Munch recuerda la situación que daría origen al cuadro:

 

“Iba caminando con dos amigos por el paseo el sol se ponía - el cielo se volvió de pronto rojo - yo me pare - cansado me apoye en una baranda - sobre la ciudad y el fiordo oscuro azul no veía sino sangre y lenguas de fuego - mis amigos continuaban su marcha y yo seguía detenido en el mismo lugar temblando de miedo - y sentía que un alarido infinito penetraba toda la naturaleza”.[5]

 

Teniendo esto en cuenta y considerando que Munch llevaba al limite la pintura no objetiva[6],  es cierto que no podemos tener la certeza de lo que quiso expresar a través del Grito, pero considerando los aspectos tratado en el trabajo me atrevo a decir que el grito que Munch dirige a la ciudad no sólo transmite una angustia personal del pintor sino además una cierta incomprensión y crítica hacia la nueva forma de organización socioeconómica de la época.

No parece muy descabellado considerar que ese grito de incomprensión y desesperación  incluyera algo de lo que respiró a lo largo de su vida  en Cristiana y más tarde en París, la lucha contra un sistema socioeconómico que no entendía.

 

Para terminar el  análisis, aunque quede fuera del objetivo del trabajo me gustaría mencionar la influencia que tuvo el Grito y la obra de Munch en general, sobre el expresionismo alemán. En concreto la influencia que ejerció Munch sobre la corriente artística el Puente.

Este corriente la componían inicialmente Fritz Bleyl, Ernst Ludwing Kirchner, Erich Heckel y Karl Schmitdt-Rottluff aunque posteriormente otros artistas como Emil Nolde, Otto Mueller o Max Pechstein se fueron uniendo.

Me parece interesante mencionar esta influencia porque estos pintores criticarón la sociedad regida por el trabajo industrial y por el sistema socio-económico de Guillermo II, de forma más directa y clara.

Ellos tomaron el testigo de Eduard Munch, ese que afirmaba que sería insincero no mirar más que al lado agradable de la vida.


[1] Eduard Munch-El Genio del Norte-/ Josef Paul Hodin.-Londres:Destino Ediciones,1996

[2] Munch / Ulrich Bischoff.-Alemania:Taschen,1994

[3]  Ulrich Bischoff. Munch....,cit.

[4] La Historia del Arte/ Gombrich,E.H.- Singapur:Debate, S.A.,1996

[5] Ulrich Bischoff. Munch....,cit.

[6] Gombrich,E.H. La Historia del Arte....,cit. 

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